- Infecciones del oído (otitis, pérdida auditiva temporal, dolor).
- Dificultad para respirar por obstrucción nasal, pólipos o desviación de tabique.
- Alergias respiratorias que afectan nariz, garganta y oídos.
- Ronquidos y apnea del sueño ocasionados por problemas nasales.
- Sangrado nasal frecuente (epistaxis) y fracturas de huesos nasales.
- Alteraciones de la voz y la garganta como afonía, faringitis o laringitis.
- Problemas auditivos: disminución de la audición, tinnitus y vértigo.
- Desviación del tabique nasal que dificulta la correcta respiración.
- Lesiones y afecciones bucales tratadas con láser de forma no invasiva.
- Necesidad de corrección estética o funcional de la nariz mediante septorrinoplastia.